Propietarios de White Abarrio demandan por más de $10 millones

Un conflicto legal se ha generado por causa de un hecho acontecido en el primer día del mes de noviembre de 2025, fecha de la Longines Breeders’ Cup Classic G1 de $7,000,000, evento del cual el sensacional moro White Abarrio fue retirado minutos antes de la realización de la magna contienda.
Este martes 14 de abril, los propietarios del talentoso purasangre de 7 años de edad, Gary Barber y el C2 Racing Stable de Mark y Clint Cornett, interpusieron una demanda ante el Tribunal Superior de Los Ángeles.
La acción jurídica denuncia que tras varios días de rigurosas pruebas científicas previas a la carrera, exámenes veterinarios y un historial que exhibe una forma de andar particular, similar a la que mostró el ejemplar en Del Mar minutos antes de la carrera, White Abarrio fue retirado de la competición sin justificación alguna.
Según artículo de Matt Hegarty para Daily Racing Form publicado el martes 14 de abril, un portavoz de la Breeders’ Cup declaró el mismo día por la noche que la organización “no hace comentarios sobre litigios amenazados o pendientes”.
Josh Rubinstein, presidente de Del Mar, también indicó el martes que no haría comentarios sobre la demanda por “política interna”. “Esperamos poder presentar nuestra defensa ante cualquier acusación que se nos impute ante los tribunales en el momento oportuno”.
En el documento introducido, se afirma: “La conducta de los demandados careció de fundamento racional y constituyó múltiples infracciones de normas reglamentarias y protocolos escritos, incluidos los establecidos por las Normas de la Autoridad de Integridad y Seguridad de las Carreras de Caballos (HISA), las Normas de la Junta de Carreras de Caballos de California y las propias Guías Veterinarias”.
Según la demanda, el reconocido jinete Irad Ortiz Jr., quien ya había conseguido varias victorias selectivas antes con White Abarrio, de acuerdo con los protocolos de los veterinarios al considerar un retiro de última hora, se suele solicitar la opinión del jinete sobre el estado físico y los movimientos del caballo, pero el equipo veterinario de los demandados no lo hizo en este caso.
“Era la misma forma de andar que se había observado en casi todas las inspecciones veterinarias previas a las carreras de White Abarrio a lo largo de su trayectoria, así como en las numerosas inspecciones veterinarias diarias realizadas por los propios veterinarios de los demandados antes de la carrera de la Breeders’ Cup. Era la misma forma de andar con la que White Abarrio ya había corrido en 24 carreras y ganado 10 de ellas, incluida la Breeders’ Cup Classic de 2023”, señala la alegación.
Según los demandantes, la descalificación se basó en “una inspección visual que duró solo unos segundos” durante el calentamiento del caballo, cuando “uno o más miembros del equipo veterinario de los demandados decidieron que la marcha característica y habitual de White Abarrio representaba una nueva patología que dejaba al caballo con una cojera en la pata delantera izquierda“.
Los accionantes reclaman más de 10 millones de dólares en daños relacionados con la pérdida directa y sustancial de ganancias en carreras y beneficios económicos conexos, gastos significativos, deterioro sustancial, disminución del valor comercial y como semental de White Abarrio y otros daños punitivos. La primera solicitud de reparación que se presenta al final de la demanda es una orden judicial, no una indemnización monetaria.
Por lo pronto el sensacional corredor se apresta a participar este sábado 18 de abril en el Oaklawn Handicap G2 que repartirá $1,250,000 en premios, prueba en la que se enfrentará al campeón tresañero de 2025: Sovereignty (Into Mischief); y al ganador del Preakness Stakes el año pasado: Journalism (Curlin).





